Mostrando entradas con la etiqueta el hobbit. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el hobbit. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de junio de 2013

EL HOBBIT: UN VIAJE INESPERADO (PRIMERA PARTE)




Después de su estreno en cine, y después de que ya habláramos antes de su secuela, dividida en tres partes, El Señor de los Anillos, hoy hablaremos sobre la secuela, publicada tiempo después, El Hobbit, un viaje inesperado. Esperaremos al 14 de diciembre de 2013 para el estreno de la segunda parte, La Desolación de Smaug, aunque ya podemos ver su trailer o podamos disfrutar de su cartel:



No vamos a pararnos mucho en lo espléndido de sus paisajes, pues sería reincidir en lo mismo. Estos señores, amantes del Tolkien más puro, siguen sorprendiéndonos. Tampoco lo haremos en su maquillaje y vestuario, dignos candidatos de la estatuilla dorada. Tampoco lo haremos en sus gráficos y efectos digitales que nos introducen en una historia mágica. Tampoco lo haré en que El Hobbit se rodará a 48 frames por segundo, cuestión técnica que implica que se ruede a doble velocidad que todas las películas de cine hasta hoy.

Quien haya leído el Hobbit, se adentrará en el más puro estilo Tolkien, tratado con las tecnologías del siglo XXI. Quien no lo haya hecho, puede ahorrarse el libro, pues ahonda en tantos detalles que no deja indiferente a nadie.


Ahora bien, parándonos en el desarrollo de la historia, considero un detalle sospechoso que los enanos más jóvenes -y mejor parecidos físicamente- sean prácticamente humanos. Es decir, si no están entre elfos, cualquiera diría que están ahí para disfrutar y lucir buen cuerpo y buena cara. Y quizá no lo entiendo, puesto que los enanos desde siempre se les ha caracterizado con largas barbas, narices amplias, orejas puntiagudas, etc...


Hasta Bilbo Bolsom en ocasiones parece un chiquillo. no deja de gustarme la actuación de este personaje, que nos sorprenderá en la segunda parte. Sí, señores y señoras, hay segunda parte para diciembre de  2013, y tercera para diciembre de 2014 (El Hobbit: partida y regreso): y pienso, ¿qué gusto le están sacando los productores a realizar más y más partes de varias horas de duración? En este caso, es tan sumamente explicativa que me recuerda a esos cuadros barrocos que destacan a la sazón por millares de detalles que establecen una composición preciosa, pero que si fuéramos desgranando como uva madura, se quedaría en nada. No comprendo el porqué pasamos media hora de la película en la Comarca de Bilbo Bolsom, cuando lo oportuno sería introducir al lector en una suerte de Historia Interminable, por los laberintos de esta interesante historia de aventuras, con la que Tolkien subió al éxito más absoluto en 1937. Aunque si conocemos que Tolkien la fue escribiendo cual novela por fascículos, o folletín, entendemos el porqué quizá la magia esté en ir publicándola en partes, para luego poder rentabilizar toda la saga en costosos cofres de varios cientos de euros -o dólares-.

Los paulatinos cameos de personajes de El Señor de los Anillos: Frodo, Saruman, la elfa Galadriel, el archiconocido Gollum intentan situar la obra. Sin embargo, han pasado ya 10 años desde El Señor de los Anillos, y yo no los he visto. Quizá el mago Gandalf anda un poco más viejo, pero todos los demás personajes están iguales: ante todo, voy viendo que las películas no pierden frescura y no tienen ese efecto de distorsión que tenía la Saga de La Guerra de las Galaxias, cosa que se agradece.


Me encanta entrar en determinados detalles que pueden ayudarnos a encuadrar la historia, y de ello se encarga esta valiente obra en tiempos de crisis:


- Los cinco magos, de los que conocemos a tres: Saruman el blanco -antes de su incursión en el lado oscuro-, Gandalf (en islandés es el "elfo del bastón") el Gris, Radagás el Pardo y los dos magos azules, de los que nadie sabe el nombre, están claramente reflejados en este libro. De hecho, la escena de Radagás el Pardo está muy bien ambientada con el libro y es del más puro estilo Tolkien.

- El dragón, llamado Smugan, o Smaug, que está corroído por la riqueza y el oro de los enanos, es una clara aproximación a la situación tensa en entreguerras, y el despropósito de los regímenes totalitarios -especialmente el fascismo alemán- al apropiarse de una palabra germana, con cierto mal gusto en sonido, denominada "meter por un agujero", que es el nombre de este dragón que se apropia del reino próspero de los enanos.


- Los antiguos reyes llamados por un nigromante, que tendrá que ver en la saga del Señor de los Anillos con los espectros que perseguirán a Frodo Bolsom a lo largo de toda la obra cinematográfica y escrita. Sin embargo, echo en falta que perfilen más dicha parte, cosa que de seguro harán en la segunda entrega que ya están preparando.


- El muy buen reflejo del sentir del libro sobre los enanos, que son los grandes protagonistas de esta primera incursión en la Tierra Media: muy bien representados, desde el principio hasta el final, aunque echo en falta más detalles graciosos que encuadren la historia y le den el sentido.

- Por último, los orcos y los troll son aquellos seres auténticos -éstos sí- y no los huruk hai de El Señor de los Anillos, que ayudan a sentir el sentimiento de repugnancia y terror. Me encanta el rey obeso en contraste con el malvado de esta saga. Además, los orcos tienen capacidad motora, hablan y se mueven con una cierta estratificación social, no tanto en la primera parte de El Señor de los Anillos, que eran prácticamente salvajes (especialmente los de Moria, que son los malos de esta saga.) 

- Conocemos el detalle que a los troll los mata la luz del sol: no entiendo por qué no utilizan un remedio tan magnífico en la primera parte de El Señor de los Anillos, en las minas de Moria, cuando vemos un haz de luz del exterior que señala la tumba del rey enano que sucumbió ante los orcos. Tampoco entiendo por qué se dice que nadie sabe nada sobre los enanos -aunque deben estar ahí (y después se encuentran el espectáculo de las calaveras) de las minas de Moria, cuando se explicita, y bastante bien por cierto, que los enanos han reclamado Moria a los orcos.


Sin llegar a la repercusión de El Señor de los Anillos, esta serie de dos películas dará que hablar debido al incontable número de fans de la saga de El Señor de los Anillos. Conociendo lo rentable que resultan los libros, los muñecos, los DVD o Blu-Ray con cofre, los videojuegos, etc... entiendo que tendremos saga a lo George Lucas para rato.

Acerquémonos a la lectura meditada de El Hobbit para entender la dimensión en la literautra universal que ha tenido la obra de Tolkien. Disfruten de la película, con el libro al lado.. Me quedo con una enseñanza -aunque hay tantas- que el mago Gandalf dice a Bilbo: "El valor verdadero no es cuándo quitas un vida, sino cuándo perdonarla", que ya redundará en el Señor de los Anillos con el "cada quien cumple su propio destino", encajando la vida como piezas de puzzle en la que cualquier acto está predeterminado. 

Rayner Unwin sobre el Hobbit lo tiene claro, y así destroza el libro en cinco frases, con ese característico inglés que todo lo puede:

Bilbo Bolsón era un hobbit que vivía en su cueva de hobbit y nunca salía en busca de aventuras, hasta que el mago Gandalf y sus enanos le convencieron de que fuese. Pasó momentos emocionantes luchando contra trasgos y wargos. Por fin llega a la montaña solitaria. Smaug, el dragón que la custodia, muere, y después de una batalla con los trasgos, el hobbit vuelve a su casa ¡rico! Este libro, que tiene mapas, no necesita ilustraciones, es bueno y debería gustar a todos los chicos entre 5 y 9 años.








martes, 25 de diciembre de 2012

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS






Durante estos días, al albor de El Hobbit, novela que comienza la saga de J.R. Tolkien "El Señor de los Anillos", que después de casi diez años, se ha podido estrenar y ver en cines, no he perdido la ocasión de referescar las tres películas que contienen ese micromundo creado por Tolkien.

He podido disfrutar de las versiones extendidas de las tres películas: "La comunidad del anillo", "Las dos torres" y "El retorno del rey". Y también he podido disfrutar de los tres libros que hacen referencia a esta colosal obra de Tolkien.

De esta obra existe la unanimidad del maravilloso mundo que Tolkien creó. Un mundo en el que la magia es el engranaje de todo.

Pero como toda buena historia, los personajes tienen su función y su leit motiv. No se entiende la Tierra Media sin los hobbit, y muchísimo menos sin el montaraz, los elfos, el enano, el mago Gandalf, etc... Cada personaje tiene su función en el desarrollo de la historia, y cada uno de ellos sabe cómo afrontar cualquier problema que se ponga por delante. Es evidente, al final de la segunda película se confirma, que todos y cada uno de ellos tienen una misión que cumplir. Ya oímos a Gandalf intuyendo en el primer libro la importancia que tendrá el archiconocido Gollum.


En definitiva, nos hallamos ante un cuento de tintes épicos en las que P. Jackson quiere plasmar un sello inconfundible: las batallas contra los orcos, los impresionantes efectos especiales, el desarrollo personajístico, etc... hacen de esta obra una perfecta sucesora de Tolkien. Lo mejor de todo es que han pasado diez años, y aún hoy, todo el mundo continúa conociendo esta famosa obra.

Yo creo que no se puede escribir nada sobre las tres películas, porque las tres conforman una unidad, un todo que consigue el director gracias a una sistemática forma de trabajar, que cumple con los objetivos de plasmar los tres libros del escritor inglés en tres años sucesivos: y eso sólo puede ser síntoma de un genio o un loco... o quizá las dos cosas... ése es P. Jackson.


De los tres libros del Señor de los Anillos sacamos la enseñanza ecológica de un autor completamente cristiano y muy conservador: el ecologismo impregna especialmente la primera y segunda parte de esta obra. El cuidado de los bosques, el alma de los bosques aparece reflejada maravillosamente en esta obra. Sin embargo, personajes como Tom Bombabdil, en el primer libro, nos ayudan a comprender ese apostado apologismo de la ecología como forma de conservar todo lo que se nos ha regalado. No olvidemos que puede existir una comparación entre La Comarca e Isengard, una vez que vive esa pseudo-industrialización para construir los "uruk-hai" o mezcla entre orcos y duendes. Los efectos que puede conllevar la industrialización aparecen igualmente reflejados en la película que en el libro.


Por otro lado, se puede hablar de una declarada posición antibélica. El pacifismo es otro de los temas interesantes en el libro que aparece bien reflejado en la película. Podréis decir que varias horas de metraje de dicha película aparecen cargadas de violentos episodios de lucha (especialmente en el abismo de Helm, en las puertas de Minas Tirith,...), pero no olvidemos que Tolkien era un defensor de la paz. Horrorizado por la I Guerra Mundial y la II Guerra Mundial, yo me inclino a pensar que estas dos luchas expuestas en sus libros pueden ser, en primer caso, un reflejo de la I Guerra Mundial y, en el segundo caso, es decir, Minas Tirith, una premonición de lo que estaba a punto de ocurrir en Europa y en el mundo (no de la Tierra Media).

Sin embargo, también se le ha acusado de racista por expresar en sus obras una clara diferenciación de los personajes en función del color de su piel. Es decir, cuanto más oscura sea la piel, peor se será. Y digo yo... Tolkien -y posteriormente Jackson en sus tres películas de 2001, 2002 y 2003- hablará de una clara defensa de la mujer (representada por Eowyn, la mujer guerrera por antonomasia) o el hecho de que el protagonista absoluto -Frodo Bolsom- sea un mediano o, en nuestro mundo, una persona con síndrome de enanismo. Y en partes de la película, o de la novela, incluso llegamos a intuir la importancia que éste tieme, al llegar a comentarse que este mediano es el único que puede salvar toda la Tierra Media, gracias a la destrucción del anillo único -o de poder- que corrompíó a todos los demás.


No hay mejor forma de adentrarse en el Universo Tolkien que hacerlo desde la humildad. También hay que acercarse sabiendo que nos enfrentamos a un fenómeno de la literatura universal en la que el ecologismo, el pacifismo, la magia, la esperanza después de los problemas, etc... la podremos ver reflejada en un estilo inteligente y, más aún, descriptiva. En las películas, las pinceladas de color, luz y personajes captan sobresalientemente las ideas de Tolkien.



El Hobbit, que recientemente se estrena, nos ofrecerá también una visión por parte de este inteligente director del universo Tolkien y de una obra deliciosa que compuso para sus niños y que, llegada a manos del presidente de una gran compañía editorial londinense, se la dio a su hijo para que la leyera, y en vista del éxito que tuvo con su niño, publicó la que se ha considerado siempre como precuela de "El Señor de los Anillos".