viernes, 26 de septiembre de 2014

EL CORREDOR DEL LABERINTO

Película basada en la obra juvenil de James Dashner, esta película futurista promete varias secuelas. En cines en septiembre de 2014, El Corredor del Laberinto trata las aventuras de un grupo de jóvenes encerrados en un claro y rodeados por un gran laberinto habitado por unas criaturas futuristas, llamadas laceradores, que atacan nocturnamente y, en ocasiones, también de día. Para los amantes de la ciencia ficción y también de la literatura juvenil por entregas, ésta es su película.








 Si una película está llamada a suceder a las rentables películas por entregas, como Harry Potter, El señor de los anillos, El Hobbit o la Saga Crepúsculo. Toda esta retahíla de obras juveniles y de ciencia ficción no tiene otro modus operandi que entender que el fenómeno de la literatura juvenil llevada al cine sigue estirándose. Entramos en una cuerda floja en la que cualquier escritor más o menos bueno, con una idea buena, puede ser tocado por la varita mágica de Hollywood y ser conocido globalmente, con lo que implica la ganancia de dinero por derechos y libros.

                               

Esta película tiene puntos buenos: una buena estructura de la idea principal y un desarrollo más que aceptable. No he tenido la suerte -o desgracia- de leerme el libro al que hace referencia la película, pero si es más o menos entretenida que el film, estoy seguro que valdrá la pena leerlo.




En ningún momento estás deseando levantarte del sillón del cine por desesperación, agobio o aburrimiento. Si bien es cierto que hay detalles de la película que se te escapan, y creo que el libro te daría toda la guía. El "CRUEL es buena" que repiten varias veces en la película debes investigarlo para darte cuenta que no es la buena señora rubia que les cuenta el detalle del experimento, sino que es la empresa que ha ideado este sistema-experimento que juega con la vida de varios adolescentes, encerrados en un territorio hostil.

La labor interpretativa es buena. No se sale, pero es muy pasable y creíble. No es que se confíe mucho en los actores jóvenes, y muchos de ellos acaban encasillados, pero en este caso el protagonista, Thomas, y varios más están logrados.

Los efectos especiales son alucinantes: ya no podemos decir que sea una gran producción, pero los efectos son espectaculares. Los laceradores -una especie de aliens- que son parecidos a arañas con carne y hierro a parte igual, hacen las delicias del amante de la acción y del suspense. Interminable sería comentar lo espeluznante de escenas en las que con alfileres se salvan los personajes de una muerte segura. También es interesante la recreación de un laberinto, con paredes kilométricas, hiedras salvajes, etc...

Es de aquellas películas que habrá que volver a ver cuando saquen -espero- la segunda parte. Lo mejor de todo es que el final añade un suspense, que muy pocos directores han sabido conseguir. En una tierra devastada por el sol, y con una enfermedad que ataca al cerebro de los humanos, estos jóvenes han sido elegidos y con ellos se experimenta. El final es el común a todas las películas de las que he hablado más arriba, que incitan a que vuelvas al cine a ver la segunda y tercera parte. Y nada más que por esa razón, la película se salva de la quema. No soy gran seguidor de las películas juveniles, pero ésta tiene los alicientes para hablar de ella.



Si eres de los que sufren del corazón, no la veas. Si eres de los que disfrutas con la acción y el suspense, estás ante ella. Por mucho que pensemos que por ser juvenil no tiene estos pequeños ingredientes, acabaremos equivocándonos.

                                   

Y es que una idea bien desarrollada, bien dirigida y con unos muy buenos efectos especiales, tiene muchas papeletas para ser el bombazo de la temporada. Esperemos que el autor le dé por escribir y a los productores les dé por producir la segunda parte. La esperamos...

viernes, 12 de septiembre de 2014

LOS AMANTES PASAJEROS

Un film de Almodóvar, de 2013, producido por El Deseo, con música de Alberto Iglesias, con producción de Agustín Almodóvar, con un elenco de lujo. Hasta ahí todo lo tiene en común con sus demás cintas. A partir de aquí, todo difiere: y no es que la película sea mala, es que no está a la altura de las demás.
Cuando nos enfrentamos a Almodóvar veremos unos títulos coloridos, unos diálogos ingeniosos a los que se le puede sacar más chicha de lo que parece, un elenco muy bien escogido, un guión surreal y situaciones que enrocan lo más negro del ser humano en situaciones que, a priori, nada tienen que ver con el mismo. Sin embargo, y de eso Almodóvar estaría muy informado, esta película no llega a otras que conquistaron al público internacional.







Película en la que casi todo ocurre en un avión. A diferencia de películas como La Ley del Deseo, 1986, en la que los personajes homosexuales sufren su condición, esta película trata el lado más frívolo del fenómeno homosexual, de tal modo que podemos explorar una normalización en la condición sexual. Obviamente, hasta cierto punto, La ley del deseo no tendría cabida en la sociedad actual y Los amantes pasajeros tampoco tendrían cabida en los años 80. 

  • CLICHÉS: Empezando por la compañía aérea, en la que podemos comprobar que existe un cúmulo de relaciones entre azafatos, piloto, sobrecargo, etc... y terminando por los pasajeros, tal y como se vive en el mundo almodovariano, donde sólo existen tipos fijos encarnados por un cúmulo de estrellas de la pantalla y de la televisión: el recién casado, encarnado por un flojo Miguel Ángel Silvestre, uno de los pilotos, encarnado por Hugo Silva, la vidente-virgen encarnada por Lola Dueñas o la actriz frustada convertida en dominatrix Cecilia Roth, nos introducen a un mundo de lo más almodovariano, en el que personajes marcados pugnan entre sí por unos minutos en la pantalla. 

  • HOMOSEXUALIDAD: Los tres sobrecargos del avión, que drogan al pasaje turista, estableciendo un paralelismo incomprensible entre los viajeros de primera clase y los de segunda: un lenguaje soez, una gesticulación que raya en lo incomprensible y unas actitudes y gestos que elevan al tono de locura la película que en muchos momentos sobra. No es que estemos en contra de la homosexualidad, pero tanto sobra. Los supuestos momentazos de la película se hallan inmersos en una locura transitoria, enagenada, descarnada que Almodóvar hila con maestría. Nos recuerda al Almodóvar que empezaba, en Pepi, Luci, Bom... (1980) o en Mujeres al Borde de un ataque de nervios (1988) pero que, en mi humilde opinión, ya está superado. A esta película debíamos calificarla como decía Truman Capote: "Soy un alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual. Soy un genio" 

  • LA HISTORIA: Un avión que va a México, que por los enredos de Antonio Banderas, encargado del mantenimiento y Penélope Cruz, encargada de las maletas, sufre un problema con una de las ruedas y está condenado a dar vueltas a la Mancha hasta conseguir una pista de aterrizaje. En esa situación, diversos tipos histriónicos, cada cual con su historia y su tragedia, se reúnen en primera clase de un avión ficticio en el que las azafatas son tres chicos que andan liados con el capitán y que se dedican a drogar al pasaje entreteniéndolo para que no piensen la posible tragedia que se les puede venir encima. Situaciones cómicas con un teléfono público, única forma de comunicarse con el exterior, que introduce la historia de cada uno de los pasajeros del avión. En fin, al final un agua de valencia envenenada con psicotrópicos termina haciéndoles mantener sexo. Hasta la virgen, viéndose en tal tesitura, va a la clase turista en la que todos están drogados y dormidos, para mantener sexo.

  • REPARTO CORAL: Nunca podremos decir que Almodóvar no tiene un reparto de lujo. Y es que no hay actor o actriz que pueda resistírsele. Empezando por los televisivos Miguel Ángel Silvestre y Hugo Silva, pasando por Carmen Machi, Lola Dueñas, Paz Vega, Blanca Suárez, Willy Toledo o el camaleónico Carlos Areces. Muchos de estos cameos ayudan a comprender la historia y, en definitiva, a introducirnos en un mundo que raya la locura, con Almodóvar capitaneando dicha historia. En muchas ocasiones pienso que Almodóvar quiere reírse de nosotros, pero veo estas películas y pienso en muchos de los puntos negros de nuestra vida, y entiendo la genialidad del director manchego. Es capaz de dar la vuelta a una historia desternillante consiguiendo lo que los antiguos griegos llamaban proyección: mientras que nosotros vemos una película como ésta, proyectamos nuestros miedos. Y eso lo consigue un buen reparto coral que apoya la tesis del director, consiguiendo también una buena promoción a la cinta.

  • ¿CHICAS? ALMODÓVAR. Me resulta peyorativo utilizar dicho cliché para referirse a aquellas actrices que trabajan a la orden de Almodóvar y que serían así como sus talismanes. En este caso, creo que habría que hablar de Cecilia Roth, que vuelve a ponerse a las órdenes del manchego, después de Pepi, Luci, Bom... y otras chicas del montón (1980) y Todo sobre mi madre (1999). Si utilizáramos el paralelismo para hablar de ella, recupera el lado más psicótico de la actriz y vuelve a hacerlo brillar como en 1980. Inolvidable la labor de peluquería y maquillaje, y ese primer plano magistral. Por otro lado, hablaré de Javier Cámara: quizá es el más creíble de la película, y en cuanto a labor actoral no podemos reseñar nada malo, sino más bien al contrario. Este descubrimiento en Hable con ella (2002), aunque también a las órdenes del manchego en La mala educación (2004), hace de engranaje entre varios actores que están a punto de echar al traste con la película. En ese difícil equilibrio, Javier Cámara está y salva el film.

  • LA MÚSICA. Alberto Iglesias vuelve a ponerse a las órdenes del director para equiparar la película con una música sacada del mejor Almodóvar. En ningún momento naufraga la BSO, sino más bien al contrario. Estructura, crea universos y ayuda a introducirse en el mundo irreal. Sus boleros, su entrada "Para Elisa" interpretado por los destellos, con ese grafismo propio de todas sus películas, es un descubrimiento a mi entender. Por supuesto, esa escenografía desternillante es lo mejor de la película: el "I'm so excited" de The pointer sisters ayuda a pasar uno de los momentos más divertidos de todo el film.

En fin, una película que pasará sin pena ni gloria en los anales de la filmografía del manchego; un vodevil de sentimientos, locuras, comedia, homosexualidad y surrealismo al que bien nos tiene acostumbrado. Almodóvar descafeinado, suave, con leche. La mejor oportunidad de ver una de las más graciosas coreografías la tenemos en el avión de Los Amantes Pasajeros. Por supuesto, Almodóvar sin una buena banda sonora original no sería él, y Alberto Iglesias hace una labor magistral. 



jueves, 11 de septiembre de 2014

GUARDIANES DE LA GALAXIA

Este film de Marvel nos transporta a una icónica y colorida galaxia kitsch de los 60-70. Cinta obligada para los amantes del género cómic y comienzo de una saga de aventuras que bien podrían reventar taquilla. Guardianes de la Galaxia nos recuerda a los mejores cómic de esta factoría fructífera. El cine hecho cómic para todos.



Cuando me presenté en el cine, esperaba ver una película comercial, pero también esperaba ver uno de los incontables tópicos del cómic, empezando por Superman, Batman, Capitán América, etc... Sin embargo, me sorprendió gratamente una película que tiene lo mejor del género y también lo mejor del cine. Adrenalina, toques de humor ácido, historia y, sobre todo, unos muy buenos efectos especiales.


El director James Gunn, guionista de filmes como Scooby Doo, 2002, nos acerca una muy interesante versión de la factoría de cómic Marvel. Guardianes de la Galaxia se acerca a lo mejor del cine y lo mejor del cómic. Colorista, fresca, vibrante,... es una de esas cintas que mejorarán con los años y constituyen un inicio a una fructífera saga. Siendo productor de cine no sería de extrañar encontrarse en venideros años con nuevas intrigas e historias de este equipo tan singular.

  • LA HISTORIA: Ayuda encontrar un inicio ciertamente distinto. Un humano, Peter Quill, es secuestrado por unos salteadores galácticos que convierten a este niño en un salteador galáctico. La referencia kitch a música de los 60-70 comienza a hacernos vibrar en las tramas. Detenido por salteador junto a otros singulares personajes se crea una batalla galáctica al uso que nos ayuda a profundizar en la responsabilidad, la amistad y la conversión, como tramas fundamentales de esta historia. No es afán de profundizar en ella, pero sí nos ayuda a crear una visión de diferentes razas, orígenes y un gen común: la amistad.

  • LA MÚSICA: Concienzuda, clásica, bien elegida, hilvanada con las secuencias, es el hilo conductor de toda la historia. Cuando hablamos del cine hecho cómic o el cómic hecho cine, en este caso la iconicidad de la cinta no se entiende sin una curiosa y elegante selección de música: The Jackson Five, The Runaways, The Five Stairsteep, etc... No es de extrañar que la BSO se haya convertido en número 1 en USA, aún no teniendo ninguna canción original. Los éxitos Awesome Vol. 1, que la madre del protagonista deja en herencia, es uno de los hilos conductores de la trama. La cajita y la carta que la madre deja como regalo al protagonista, veremos que desvela una segunda cinta. ¿Hay forma más elegante de decirnos que habrá segunda parte?
  • LOS PERSONAJES: Una muy verde protagonista, Gamora, (Zoe Saldaña), un musculado y algo corto para entender las metáforas mole humanoide, Drax el destructor, (Dave Bautista), un agerrido, modificado genéticamente y gracioso mapache, Rocket 8con voz de Bradley Cooper), y un árbol con sentimientos, elementos protectores y que sólo sabe decir de miles maneras su nombre, Groot, (con voz de Vin Diesel) ayudan a sumegirse en una marea de lugares, tramas, situaciones cómicas, elegantes y galácticos lugares. Si en algo podemos destacar a estos personajes y lugares comunes, lo haremos con un muy buen protagonista: Peter Quill, encarnado por Chris Pratt. Toneladas de maquillaje lo inundan todo, especialmente a Zoe Saldaña (aunque las comisuras de los ojos delatan lo tostadito de la protagonista femenina). En definitiva, buen elenco, con un muy notable Benicio del Toro, en el papel del Coleccionista, que siempre está donde y cuando lo llaman. Para curiosidades, la de su estreno en Japón en la que utilizaron mapaches y árboles reales, para su promoción.


  • LOS EFECTOS ESPECIALES: Ordenador en prácticamente todas las tomas de la cinta. Cuidada escenografía, con un uso cromático espectacular. Distintos y muy logrados efectos en maquillaje y peluquería. Según el personaje, así se va jugando con colores más o menos oscuros. Simplemente, magistral. Poco hay que decir de una escenografía que mucho tiene que ver con el cómic y engranaje perfecto en todo momento. El guión, la dirección y sobre todo, los efectos especiales, son muy interesantes en esta película. Raro me parecería que en unos años no se convirtiera en una película de culto.
                                     

Cuando vayáis a verla al cine, o la tengáis por otros medios, mi recomendación es que utilicéis un buen equipo de imagen y sonido. Es de esas películas que tienen la dosis justa de todos los estados de ánimo existentes. Y, sobre todo, altamente recomendable para niños y mayores. Si en algo podemos comparar el cine con el cómic es por la iconicidad. Y esta película altamente resulta estimulante y cercana al cómic. El uso magistral de la música y el color hacen de ella un espectáculo digno de ver. Altamente recomendable... No siendo especialista en cómics, altamente adictiva.

                                      

La mejor escena, la del final... en la que el arbolito aparece bailando y no puedo, por menos, dejar de recordarla.











EL NIÑO

Nos hallamos ante una súper producción hipanofrancesa, con la todopoderosa Mediaset y su maquinaria publicitaria detrás. Esta película de Daniel Monzón (El corazón del guerrero, 1999 o Celda 211, 2009) nos quiere hacer vibrar con una historia manida como es el contrabando de droga en el Estrecho de Gibraltar.








La idea original de esta súper producción está relacionada con la droga en todas sus variantes y un escenario propicio como es el Estrecho de Gibraltar. La todopoderosa Tele5 viene aportando lo suyo con una cansina publicidad y su apuesta decidida por el cine español. 


Debo preguntarme si soy el único a quien no ha terminado de convencer "El Niño". También debo preguntarme si una buena promoción puede ayudar a que una película correcta llegue a ser precandidata a los Óscar. Debo, por último, preguntarme si incluir un actor novel como Jesús Castro puede hacer mover de sus casas a millones de personas que acuden en masa al cine.



  • JESÚS CASTRO. Lo siento, como actor me resulta flojo. Como físico, tampoco es que tenga algo especialmente destacable. Podemos irnos a cualquier barriada de una ciudad del sur y ver que hay chicos más guapos, mejor formados y estoy seguro, mejores actores que él. No sé si es su juventud, el guión o su físico, pero no termina de convencerme. Me queda la amarga sensación que nos encontramos con la llamada "flor de un día", el reclamo perfecto ante una película que de no ser por un chico mono, joven, guapo se deshincharía por sí misma. Creo entender el fenómeno "fan", pero el cine español no debería tropezar de esta forma: si hacernos movernos de un sillón e ir a las salas de cine viene de la mano de encontrar actores nóveles que por su físico nos muevan, lo siento, me negaré a ir al cine. No tengo nada personal sobre este actor: me gustaría verlo en una serie de televisión o en otra película, para poder juzgar más profundamente, pero creo que no pasará del trono de Mujeres, hombres y viceversa. No sé si serían pautas de la dirección de la película, pero que ande sacando morritos toda la cinta o mordiéndose los carrillos y sacando mandíbula, para dar imagen de más malote terminaron empalagándome.


  • LA HISTORIA. Fuera de las referencias externas, como la del personaje "El Nene", que se convirtió en los años 90 en uno de los mayores narcotraficantes del Estrecho, y que guarda muchas sospechosas similitudes con esta historia, me recuerda a una telenovela que nos coló Antena 3 en 2011 en su prime time. Si nos fijamos en "la Reina del Sur" hallaremos que hay lanchas, que hay helicópteros, que existe el estrecho y probablemente veamos que esta cinta tiene mucho en común. Lo único bueno que diré de la historia es que el director sabe hilarla bien, aunque de la cinta creo que sobra un 30%. En muchas ocasiones, parecía que estaba delante de un documental sobre la producción de la droga o en un documental, muy al estilo de la Sexta, de "Policías en Acción", sobre la acción en el Estrecho de Gibraltar.

  • LA DIRECCIÓN. Daniel Monzón es un guionista, director y actor curtido en buenas películas como "Celda 211", en la que también actuaba Luis Tosar. Esta película, quitándole ese halo de súper producción, esa publicidad y promoción se quedaría desinflada por sí misma. Encuadres perfectos se conjugan con pequeños traspies de tomas. El ritmo queda en ocasiones cortado dando una solución de continuidad que no ayuda a la película y que la hace monótona. ¿En qué cabeza cabe cortar una persecución, donde la historia está en momento de clímax, para incluir primeros planos de los policías donde se "supone" que se cierra la traición de uno de ellos, cuando se lleva hablando de ello treinta minutos antes? ¿Por qué se utiliza un verdadero laberinto de situaciones, lugares comunes, personajes, etc... intrincando una historia de lo más sencilla? Me gusta la dirección más sencilla, sin tanto entramado y lugares comunes que no llevan a nada. Me gusta determinadas tomas, sencillas, electrizantes, pero no me gusta el esquema general de la obra. Las mejores tomas, con sencillez, se enroscan en tu pupila: esa playa, la desnudez de los personajes, y ese desenfoque a propósito; esas tomas espectaculares de las playas, del mar. En fin, pequeños detalles luminosos con un muy nublado planteamiento general.

  • EL VERDADERO PROTAGONISTA. Tan manida información en todos los programas de la cadena Mediaset aburre. Luis Tosar es el actor que más correcto veo en la cinta. Los papeles de policía, investigador y aún de asesino a sueldo, le van bien. Uno de los actores más dúctiles que tiene la cinematografía española es el de este lucense que, prácticamente, poco le queda por hacer en cine. Llegará el momento en que tenga que despuntar, y me encantaría que este hecho se produjera cuanto antes, porque merece ser reconocido el largo camino recorrido. No hay mejor protagonista en la sombra, no hay mejor actor que despunta, que el de este actor. Pero como cabeza de cartel no vende y eso lo saben los directivos de Mediaset.

En definitiva, se encontrará narcotráfico, tomas impresionantes del Estrecho y del mar, un Luis Tosar notable, un andaluz gaditano que desternilla en ocasiones, un gaditano llamado Jesús Castro que habrá que ver en un futuro para juzgar su labor interpretativa y una historia común de dinero negro, policía, entramados internacionales, cadáveres sin cabeza y sensación somnolienta en ocasiones. También acudir a ver "El Niño" nos hace encontrarnos con India Martínez. No sé qué tiene esta chica que hace de la música algo excepcional.